The End


¿ Quién puede decir que conoce todas las medidas del dolor? ¿ Quién puede afirmar con seguridad que el suyo es el más grande dolor?

Es una de aquellas noches en que el alba se demora en llegar al campamento siempre ajetreado y por lo mismo, a pesar del cansancio acumulado por jornadas interminables, el escape liberador a través de algo tan simple como es dormir a pierna suelta se hace punto menos que imposible. También pesa en esta circunstancia la tensión que provoca el trámite inminente que espera ser realizado y que una vez hecho, la certeza definitiva que a partir de allí, la vida de al menos una persona nunca más volverá a ser la misma, le agrega un ingrediente -amargo ingrediente- a la pócima que aquél tendrá que apurar hasta las heces; además, cobarde, he rechazado ser yo quien sirva esa copa… Es tanto lo que hay que meditar, darse vueltas y más vueltas en un círculo concéntrico que rodea al destinatario del trámite en cuestión que abruma, cerrando de un portazo la salida que conduce a la inconsciencia y al olvido de uno mismo.

¿Tiene sentido preguntarse el por qué las cosas son como son o por qué tuvieron que ocurrir? ¿Tiene sentido o conduce a alguna parte el cuestionar una y mil veces las decisiones tomadas en un pasado no tan lejano, pero irremisiblemente remoto, intangible y por lo mismo inmutable? ¿ Tiene sentido el achacar alguna culpa a Dios, Allah o Yhwh por las consecuencias de acciones ejercidas conscientemente por humanos? 

Estoy en un mundo en que  la destrucción y la insignificancia de la vida en su fragilidad son lo cotidiano pero sin embargo, lo ocurrido a una persona a miles de kilómetros de distancia, a quien apenas conocí, me tiene el espíritu revuelto. Lo terrible es la constatación de la diferencia cualitativa en mi mirada: Lo de allá, es doloroso; es cierto. Lo que espera a mi amigo lo es más: él tendrá que vivir con ello… y yo tendré que ser testigo.

Miraba y oía a Rashad que en su imperfecto inglés desgranaba una historia- su historia, o parte de ella- que aunque no me asombraba, hacía que me cuestionara seriamente el estado de la salud mental de la Humanidad en que estaba inmerso. ¿Cómo había él logrado aguantar tanto dolor? “Revenge, boy-me decía- only live for to take my revenge, some day”

Y claro, toda su familia había sido asesinada en una de esas interminables y seculares luchas religiosas que afrentan la concepción que normalmente se tiene de dios.  Hijos, mujer, padres y cuantos vivían en su casa y llevaban su apellido estaban muertos. Yo le miraba tratando de llegar un poco más allá de lo que sus oscuros ojos  comunicaban, una respuesta tal vez, si es que en alguna parte había alguna. Rondaba en ellos una decisión inconmovible e inconmesurable que a sus rasgos daban una ferocidad cierta. Sus labios apretados bajo un espeso bigote aumentaban esa impresión. ” They leave me alive only for give me more pain, boy” . Con su relato, supongo, me preparaba para lo que tendría que asumir en unas horas más, cuando los camiones trayendo al personal saliente llegaran. Y yo sabía que no lo haría. Me sentía inmensamente cobarde. ¿Cómo podría decirle a mi amigo, a Pancho, que allá en la lejana Patria su hija había muerto en un atentado terrorista, ya hace dos semanas?

Al anochecer, cuando mi turno llegó al campamento, nuestro comandante me mandó a llamar y me lo dijo. Sentí como un golpe en todo el cuerpo, remeciéndome. Estupor. Dolor, por lo que sabía sentiría mi compañero y que yo ni nadie podría de alguna manera y alguna vez mitigar. Declino la posibilidad de ser quien le dé la mala noticia a Pancho. No me siento capaz, no quiero ver su cara, no sé cómo podría hacerlo. ¡Mierda y recontramierda, I can’t do it Chief !

Ahora esperar, esperar junto a Rashad que regresa desde una incursión para traer otro paquete de Camel sin filtro. Me gustaría saber qué está pasando por su mente. Cómo me vé. “…this it’s the end, my only friend, the end…” amonesta Morrison desde el siseante casette que no recuerdo cuándo puse y que me doy cuenta, es lo menos apropiado para la ocasión. 

Amanece y ya está haciendo calor; en medio de una polvareda vienen llegando los transportes. Me dirijo al container que funciona como nuestros dormitorios y me siento en mi catre, mirándome con detención la punta de las botas. Imagino. Imagino que Pancho debe haber bajado del camión y se ha sentido extrañado cuando le comunican que el jefe Slake necesita hablar con él. Pasa el tiempo, mucho tiempo. Ya es de día.

El entra y se sienta en su catre, frente a mí. No dice absolutamente nada, está pálido. Enciendo un cigarrillo y se lo alcanzo junto a un jarro de café y dos tabletas de Somese, un inductor del sueño; sus manos tiemblan imperceptiblemente y oigo el rechinar de sus dientes, apretadas las mandíbulas a más no poder. “No fuí culo de pegarme un tiro después de hablar con Slake”- me dice- Siento el impulso de pararme y abrazarlo, pero no puedo: la mirada de Rashad es más poderosa que mis sentimientos.

Un par de días después, le acompaño al aeropuerto; yo debo quedarme, si me voy no podré volver. “No hagas huevadas”-le digo mirándole a los ojos mientras le entrego su mochila-” No te preocupís”-contesta-” allá voy a estar, ¿ te dai cuenta que en este puto mundo me quedai voh y nadie más?”

La última imágen que guarda mi memoria es su cara acercándose y alejándose de la mía después de haberme dado un beso en cada mejilla. La siguiente, atroz, sería casi una década más tarde en nuestro pueblo: entre varios policías trataban de meterlo a un furgón policial, él, un estropajo humano, borracho perdido se negaba a complacerlos.

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en Mi mundo y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

21 respuestas a The End

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. HL dijo:

    ¿Alguna víctima de la Santa Inquisición Cristiana?
    ¿Alguna joven pakistaní porque su padre le tiró ácido en la cara?
    ¿Algún refugiado etíope en Sudán?
    ¿Cualquier mujer al dar a luz?
    No leí tu post multimedia completo porque merece MUCHA más energía de la que tengo ahora.
    Pero sí se me ocurrieron algunos ejemplos de gente que conoció niveles de dolor muy altos.

    No te oscurezcas, hermano.
    Abrazo bien fuerte.

    Me gusta

    • ¿Algún familiar de detenido-desaparecido?, por agregar otro ejemplo

      Me gusta

      • HL dijo:

        No padecí eso pero tuve una amiga que sí. Secuestraron a su hermano a la noche, en su casa, frente a ella. (entiendo que usted está al tanto del modo en que secuestraban gente durante la Dictadura argentina 76-83). Ella hizo mucho activismo para juntar familiares de “desaparecidos” que no querían reclamar. Finalmente toda la familia mal vendió la casa y se fue de Argentina.

        Me gusta

  3. HL dijo:

    Ya imprimí su trilogía. Soy de vieja escuela, me resulta extraño leer literatura en un monitor.
    (¿No sería un fino gesto de su parte publicarla en orden?).
    Luego le comento mis sentimientos al respecto.
    Abrazo
    fe de rata = cuando dije multimedia me refería a hipertexto. ¿no suenan parecido?

    Me gusta

  4. Creo que he encontrado la forma de terminar. Aunque parezca un contrasentido, “The End” es el comienzo del fin. Tengo medianamente armado el coso. Son varias partes, no sé cuántas.

    Me gusta

  5. HL dijo:

    1.- Alguien dijo que la claridad es una gentileza del filósofo. Yo digo que también lo es del escritor.
    Leí lo suyo sin darme cuenta de que estaba leyendo. Estaba como escuchando. Sin “escritorieses” que me distrajeran. (Uno de mis libros preferidos es Memorias de Adriano).
    2.- Yo soy un neo intelectual. Antes nos decían intelectualoides o bocones, pero prefiero dignificar el oficio. Voy a caer opinando = Sentí un cambio muy fuerte de discurso en el tercer texto, me sonó muy “culto” comparado con los 2 anteriores.
    3.- Hay un gran salto cuando menciona a la hija de Pancho. No me gustaría para nada ser quien tuviera que decidir el/los breve/s relato/s faltante/s.
    4.- Según mi modesta opinión de neo intelectual, si logra redondear este trabajo va a tener una novela perfecta. Yo la titularía “No, mi suboficial, volado no se ven mujeres en pelota”. Implica varias cosas (en particular por el personaje a quien se le dice eso) y es muy marketinero.

    Yo no me apoyaría mucho en las letras de Jim. Sin ir más lejos, la letra de The end es una apología del suicidio.
    Hay muchas opciones de finales provisorios y de alternativas para empezar otros caminos. No es inusual el caso de gente que a los 20 años se sienta esperar la muerte en algún trabajo que no abandonará por el resto de su vida.

    Abrazo bien fuerte.
    Let the sunshine in.

    Me gusta

    • Cuesta su resto to let the sunshine in, bro, cuando los fantasmas te hacen morisquetas desde el fondo del desván en que los tienes encerrados…, pero todo está bien.
      Como habrás notado, el post fué modificado. O mejor dicho actualizado.
      Ocurre que, como sabes y te lo he dicho, mi Pc, está atravesando una seria crisis existencial. El día que me puse a escribir desde casa ( para no hacerlo rodeado de jóvenes borrachos desde un ciber, como alguien dijo), escribí lo que viste, que era una especie de boceto. Quise ver cómo quedaba con el tema incrustado, pero no me dejaba hacerlo con la vista previa, ergo, le dí a publicar ( lo veo, lo borro y yá). Obedeciendo a una de las ineludibles leyes de Murphy, el remalditísimo compu, justo ahí decidió dejar de funcar y no pude hacer nada más, hasta hoy.
      Ahora está en la versión definitiva.
      “… entre varios policías trataban de meterlo a un furgón policial, él, un estropajo humano, borracho perdido se negaba a complacerlos…”, es el preámbulo de lo que sería la estadía de ” un inquilino por tiempo indeterminado en una clínica siquiátrica”, que aparece en el apartado “Lluvia de Ranas”.
      Es como un Lego, hermano.
      Gracias por tus opiniones, trataré de poner algo de orden, si es que se puede, sin perder la escencia caótica del relato.
      Abrazos.

      Me gusta

      • “This is the end
        My only friend, the end
        Of our elaborate plans, the end
        Of everything that stands, the end
        No safety or surprise, the end
        I’ll never look into your eyes…again
        Can you picture what will be
        So limitless and free
        Desperately in need…of some…stranger’s hand
        In a…desperate land ?”

        Me gusta

      • HL dijo:

        No me refería a la expresión “let the sunshine in” –hoy insultantemente New Age- me refería al video de la canción que está en la película Hair.
        Alguna gente dice que la película es una porquería, pero yo cada vez que veo el video, si tomé un poco de alcohol, lloro.
        http://www.youtube.com/watch?v=CtLTh4eJS_g
        No, no había notado que tu “post fue modificado”. Aún no soy un fan de tus posts.
        Luego de que me lo hiciste notar releí y noté que no es una modificación = Es un salto literario espectacular.
        Yo sospecho que el único problema con tu PC (personal computer – ordenador) es que vos metés tus zarpas en ella.

        No hay caos en Literatura mientras haya al menos 1 trazo grueso que sostenga la estructura. (Opinión de un neo intelectual) = Pancho es un buen hilo conductor.

        Paz, hermano

        Me gusta

      • HL dijo:

        Espero que el modo tipo técnico que uso no se entienda como indiferencia ante la historia que cuenta.
        Es más autopreservación.
        Cuando leí Lluvia de ranas hace un tiempo creí que era ficción. Cuando me enteré hace unas noches de que no y lo ubiqué mentalmente en algún punto de su trabajo, me aparecieron unos sentimientos muy terribles, un poco desesperantes.

        Me gusta

  6. HL dijo:

    Me gustaría decir algo sobre el contenido pero me aplasta.
    Creo que DEBE ser difundido.
    Hubo un momento en mi país en que la Guerra fue celebrada como si fuera un partido de futbol.
    ¿Negación? ¿indiferencia ante la vida? ¿pura miseria humana carente de toda empatía?

    Me gusta

    • Lo terrible es que normalmente los que celebran y vitorean, son los que se quedan en casa, aquellos que no tienen algún ser querido rumbo al frente.

      Me gusta

      • HL dijo:

        “Casuamente” los más fervorosos y que se ofrecían para ir eran aquellos que no estaban en condiciones de ser convocados.
        ¿Sabías que en Argentina surgió hace poco un grupo de señores muy ruidosos que jamás escuchó silvar una bala pero reclaman compensación del Estado por el stress de haber sido convocados?
        Después me meto yo a reclamar porque estuve a punto de ser convocado, cosa que me estresó bastante. Si seguía Malvinas, yo era la clase siguiente para convocar.
        Abrazo fuerte, hermano, bro

        Me gusta

        • La guerra, sea cual sea el motivo por la que se hace, nunca, nunca es buena; para nadie.
          Por lo que he leído acerca de los veteranos de Malvinas, me indigna la forma en que han sido tratados por los sucesivos gobiernos. Me parece que nadie ha tomado en cuenta que las vidas de los que volvieron quedó punto menos que hecha mierda. Ellos todavía siguen sufriendo… y nunca nada podrá reparar aquello.
          Las guerras, bro, las ganan los generales y las pierden los soldados.

          Me gusta

        • HL dijo:

          A mí me molesta que remarques que nosotros tratamos mal a los veteranos. Eso es una actitud internacional. Es bastante común en todo el mundo que la clase media envíe niños a la guerra y que meta a los sobrevivientes debajo de la alfombra

          Me gusta

          • No es mi intención provocarte molestia, de ninguna manera, menos en un tema como éste; si lo hice, mis disculpas. Ocurre que es un tema cercano, real. No es algo que sólo hayamos visto a través de la tele, ocurriendo a miles de kilómetros de distancia.
            Si fueses norteamericano, te estaría hablando de los “barridos bajo la alfombra” luego de Vietnam o Iraq.
            …y no es que la clase media envíe a sus hijos a las guerras. Son llevados a ellas sin pedirles su opinión.

            Me gusta

        • HL dijo:

          Quizás sean necesarias tus disculpas por acusarnos de barrer a nuestros veteranos bajo la alfombra… para gente que no conoce los distintos tipos de discurso que usamos entre vos y yo. (y que apenas leyó el post y los comentarios -me crucé con varios bocones de ese tipo-)
          Dije “Me molesta” para empezar de alguna a manera a redactar algo que no tenía prediseñado. Sabés que si algo me molesta realmente uso otras expresiones. Por ejemplo = Me rompe las bolas (si se me permite la expresión) que me pidas disculpas.
          Abrazo fuerte desde acá.

          Me gusta

  7. HL dijo:

    It’s Alright, Ma I’m Only Bleeding / with Lyrics http://www.youtube.com/watch?v=Ietp9Gl5Cco
    Bob Dylan, el anterior es Rolling

    Me gusta

  8. Pingback: PANCHO Y EL MATAMOSCAS PLÁSTICO. | LA CONSULTA DE KURILONKO

Exprésate, opina; esa es la idea, con una salvedad: si quieres trolear vé a otro lado.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s