¿Deteriora el cannabis la capacidad intelectual?


  • Pope et al. 
    Agrupamos a individuos de entre 30 y 55 años de edad en 3 categorías: (1) 63 grandes consumidores de cannabis que lo habían hecho al menos 5000 veces en su vida y que lo hacían de manera diaria en el momento de su inclusión en el estudio; (2) 45 grandes consumidores que también habían consumido al menos 5000 veces, pero menos de 12 en los últimos tres meses; y (3) 72 sujetos control que no habían consumido más de 50 veces en su vida. Fueron sometidos a 28 días de abstinencia de cannabis, monitorizados mediante controles de orina. En los días 0, 1, 7, y 28, completaron una compleja batería de pruebas neuropsicológicos.
    Resultados: En los días 0, 1, y 7, los grandes consumidores que continuaban con el consumo actual presentaban puntuaciones significativamente más bajas que los control en el recuerdo de palabras. En el día 28, sin embargo, prácticamente no existían diferencias entre los grupos en ninguno de los resultados de los test y no había relacioón significativa entre el consumo acumulado a lo largo de la vida y las puntuaciones de las pruebas.
    Conclusión: Se detectan algunos déficit cognitivos por lo menos hasta 7 días después de un consumo elevado de cannabis, pero parecen reversibles y relacionados con una exposición reciente al mismo más que definitivos y en relación con el consumo acumulado durante la vida.
    Extraído de: Pope HG Jr, et al. Neuropsychological performance in long-term cannabis users. Arch Gen Psychiatry 2001 Oct;58(10):909-15.

  • Peter Fried et al. 
    Seleccionamos a setenta individuos de entre 17 y 20 años a los que se les había realizado previamente una determinación del coeficiente intelectual (CI) a los 9-12 años. Calculamos la diferencia restando el valor del CI de cada individuo cuando tenía 9-12 años (antes de que iniciase el consumo de la planta) de la que presentaba a los 17-20 años. Después comparamos la diferencia del CI entre los que continuaban con un consumo alto (al menos 5 porros a la semana), los que continuaban con un consumo bajo (menos de 5 a la semana), los que habían dejado de consumir (no habían fumado los 3 meses previos) y los no consumidores (nunca habían fumado más de una vez por semana y no lo habían hecho en las últimas dos).
    Resultados: El consumo actual de marihuana estaba relacionado significativamente y de manera dosisdependiente con una disminución del CI en las edades estudiadas. La comparación de las diferentes mediciones del CI mostró una disminución media de 4’1 puntos en los grandes consumidores actuales comparados con las cifras que presentaban los consumidores actuales moderados (5’8), los exconsumidores (3’5) y los no consumidores (2’6).
    Interpretación: El consumo de marihuana tiene un efecto negativo en los resultados globales del CI sólo en los que fuman más de 5 porros a la semana. No se observa efecto negativo entre los que han sido grandes consumidores pero ya no consumen. Concluimos afirmando que la marihuana no tiene un impacto negativo a largo plazo en el CI. Queda por demostrar si la ausencia del efecto residual de la marihuana también sería evidente en aspectos cognoscitivos más específicos como la memoria y la atención permanente.
    Extraído de: Fried P, et al. Current and former marijuana use: preliminary findings of a longitudinal study of effects on IQ in young adults. CMAJ 2002;166(7):887-91.

  • Nadja Solowij & Brin Greyner 
    Los efectos más importantes del cannabis, tanto si se fuma como si es ingerido, ocurre sobre el Sistema Nervioso Central (SNC). Es el principal motivo (el estado modificado de conciencia o efecto psicoactivo) por el que se consume con fines recreativos en la mayor parte del mundo. Los estudios en humanos sobre los efectos agudos sugieren que el sistema de receptores cannabinoide puede estar implicado en la regulación del ánimo, las emociones, la atención, la memoria y muchas otras funciones cognitivas. Lo que no se sabe con seguridad es de qué manera el consumo prolongado de cannabinoide exógeno puede afectar estas funciones y, así mismo, el sistema cannabionide y sus receptores. La evidencia de los estudios, tanto en animales como en humanos, sugiere que tras un consumo prolongado no se produce un deterioro importante pero sí alteraciones en su funcionamiento.(…)
    No está claro hasta qué punto los efectos cognitivos y psicoactivos del uso prolongado de los cannabinoides puede afectar a la vida diaria, aunque los propios consumidores se quejan de problemas de memoria, concentración, pérdida de motivación, paranoia, depresión, dependencia y letargia. Schwenk (1998) ha argumentado que no existe una clara relación entre el uso de cannabis y rendimiento laboral. La naturaleza de los déficits congitivos medidos a través de pruebas psicológicas sugieren que los consumidores de larga duración pueden rendir de manera razonable en pruebas complejas novedosas o que no pueden ser llevadas a cabo de manera automática por la aplicación de cocnocimentos adquiridos previamente, o en pruebas que requieren partes de memoria o que requieran de una planificación estratégica.(…)
    Se desconoce también el alcance de la recuperación de estos sutiles trastornos tras el cese del consumo, aunque se están llevando a cabo estudios en este sentido.
    Solowij N, Greyner B. Long term effects of cannabis on psyche and cognition. In: Grotenhermen F, Russo E, eds. Cannabis and cannabinoids: pharmacology, toxicology and therapeutic potential. Binghamton, NY: Haworth Press, 2001, in press.

  • Lynn Zimmer & John Morgan 
    El proceso cognitivo más claramente afectado por el consumo de cannabis es la memoria reciente. En estudios de laboratorio, los sujetos analizados no presentan problemas a la hora de recordar cosas que habían aprendido previamente. Sin embargo, muestran una disminución en la capacidad de aprender y recordar nueva información. Esta disminución permanece mientras el sujeto está bajo el efecto de la planta. No existen datos concluyentes de que el uso prolongado e intenso de cannabis deteriore de manera permanente la memoria u otras funciones cognitivas (…)
    Durante los últimos treinta años las investigaciones realizadas suelen encontrar pequeñas diferencias cognitivas entre los consumidores crónicos y los no consumidores, aunque los resultados difieren de un estudio a otro. Si nos basamos en esta evidencia, no parece que el consumo prolongado de marihuana cause un importante y permanente daño en la capacidad intelectual.
    Zimmer L, Morgan JP. Marijuana Myths Marijuana Facts. A review of the scientific evidence. New York/San Francisco: The Lindesmith Center, 1997.

  • House of Lords (UK) 
    El cannabis puede provocar un efecto indeseado en la capacidad intelectual, especialmente entre los grandes consumidores. Este hecho ha sido revisado para nosotros por el Royal College de Psiquiatría y por la Royal Society. Mientras que los consumidores a veces pueden presentar un pequeño deterioro en test sencillos de memoria reciente, muestran un significativo deterioro en las pruebas que requieren complejas manipulaciones de material aprendido (las llamadas funciones cerebrales “ejecutivas”). Existe algunas pruebas de que dicho deterioro de las funciones cognitivas complejas puede permanecer incluso después del abandono del consumo, pero estos efectos residuales son pequeños y su propia existencia motivo de controversia.
    El Dr Jan van Amsterdam del Netherlands National Institute of Public Health and the Environment, que ha realizado una revisión bibliográfica existente sobre los efectos cognitivos a largo plazo entre los grandes consumidores, vino a Westminster para hablarnos sobre sus hallazgos, manifestando la dificultad que presenta la medición de los posibles efectos residuales. Entre ellos se encuentran la dificultad para obtener los valores previos al consumo de la droga (por ejemplo, la medida del funcionamiento cognitivo del sujeto antes del inicio del consumo de cannabis), la dificultad para estimar la cantidad de droga consumida, la necesidad de un periodo de tiempo prolongado tras la abstinencia que permita la lenta eliminación del cannabis residual del cuerpo y la posibilidad de confundir el déficit residual con los síntomas de abstinencia. Se lamentaba de que muchos de los trabajos revisado no habían tenido en cuenta estos problemas.
    House of Lords Select Committee on Science and Technology. Cannabis. The scientific and medical evidence. London: The Stationery Office, 1998.

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