PROGRAMA NUCLEAR IRANI: ¿ DE QUE ESTAMOS HABLANDO?


Por: Barak Ravid.

Fuente: Haaretz/Hatzad Hasheini

Irán y  seis potencias mundiales – Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania – celebran esta semana una ronda decisiva en un intento de negociaciones para alcanzar un acuerdo marco sobre el programa nuclear de Teherán. Aunque el tema recibe una amplia cobertura en los medios de comunicación y es extensamente tratado por el primer ministro Benjamín Netanyahu y por los líderes de todo el mundo, se trata de un asunto complejo y técnico.

En los últimos años y especialmente en los últimos días han quedado flotando en el aire términos como enriquecimiento de uranio, centrifugadoras, sanciones, reactor de agua pesada y otros. Para una persona promedio, no diplomático de carrera o profesor de física nuclear, resulta complicado encontrar piés o cabeza a este asunto. Es dudoso que incluso los políticos que hablan sobre este tema durante días y días, realmente entiendan de qué se trata.

¿ Cómo ha comenzado todo esto?

Irán ha estado desarrollando un programa nuclear durante cuatro décadas, incluso antes de la revolución islámica de 1979. A partir de principios de los años 90′ diferentes primeros ministros como Itzjak Rabin o Benjamin Netanyahu advirtieron del peligro de un Irán nuclear. Una razón de esto era por la evidencia ofrecida por la inteligencia en donde se indicaba que, al lado del programa nuclear civil, los iraníes estaban experimentando con la producción de ojivas nucleares y con misiles de largo alcance portadores de diversos mecanismos de explosión nuclear. Según la inteligencia de los Estados Unidos, Irán congeló su programa nuclear militar en 2003, tras la invasión estadounidense de Irak. Israel afirmó que Irán había reanudado en secreto sus actividades nucleares militares. La OIEA sospechaba que Irán había desarrollado un programa de este tipo (militar) y exigió revelar los detalles sobre este tema. Irán, por su parte, negó que hubiese tenido jamás un programa nuclear militar y afirmó que las armas nucleares contradecían al islam.

¿Cuánto tiempo han durado las negociaciones?

Las potencias occidentales están negociando con Irán durante más de una década. En 2005, los principales países europeos alcanzaron un acuerdo que pretendía limitar significativamente el programa nuclear de Irán, la administración estadounidense de Bush, sin embargo, lo rechazó. En los años siguientes los iraníes ofrecieron una serie de propuestas, pero ninguna de ellas se terminó convirtiendo en un acuerdo. Desde la victoria de Hassan Rohani en las elecciones de Irán (junio 2013), Irán y los Estados Unidos entraron en la senda del calentamiento de las relaciones y comenzaron a negociar directamente sobre el programa nuclear.
En noviembre de 2013, después de varios meses de conversaciones abiertas en Ginebra junto con conversaciones secretas en el Sultanato de Omán, en el Golfo, las potencias llegaron a un acuerdo provisional histórico. Irán aceptó suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio a un nivel superior al 20% y deshacerse del uranio enriquecido a ese nivel que tenía en deposito. A cambio, Irán recibía limitados alivios en las sanciones en su contra y se descongelaban fondos iraníes en cuentas en el extranjero.

Si ya había un acuerdo en Ginebra… ¿Sobre qué están hablando ahora?

Tras un año y medio desde aquél Acuerdo interino firmado en Ginebra, Irán y las potencias mundiales continuaron las negociaciones sobre el acuerdo nuclear para poner fin a la crisis, tras largos años. Las conversaciones sobre el estatus final se alargaron varias veces fijando finalmente un plazo final el 30 de junio.

Si las negociaciones se fijaron máximo para antes del 30 de junio, ¿Por qué todo el lío ahora?

En los últimos meses, ha aumentado la presión sobre el presidente Obama no sólo desde el liderazgo del Partido Republicano, sino también desde el Partido Demócrata, quienes se oponen al acuerdo con Irán. Un grupo de senadores y miembros del Congreso que fueron alentados y apoyados por el primer ministro Netanyahu y por el embajador en Washington Ron Dermer, afirmaron que los iraníes arrastraban sus pies de las negociaciones y, por lo tanto, no hay escape de imponer nuevas sanciones sobre Teherán. La Casa Blanca sostuvo que más sanciones explotarían las conversaciones nucleares y amenazaron con que el presidente vetará cualquier ley de sanción aprobada por el Congreso. Para hacer frente a las presiones en casa, la Casa Blanca anunció que le gustaría llegar a un Acuerdo marco con Irán para finales de marzo. Los miembros del Senado y la Cámara de Representantes dejaron en claro que si no se mostraba hasta esa fecha un Acuerdo, se promovería una nueva ley de sanciones a pesar de la oposición de la Casa Blanca.

Pero… ¿Qué es este “acuerdo marco”?

Es la definición del producto que la Casa Blanca quería lograr para finales de marzo, un producto que cambió varias veces. Los funcionarios del gobierno utilizaron inicialmente el término “acuerdo marco”, pero cambiaron la definición a un “documento de principios”, y luego lo llamaron “entendimientos políticos”. En pocas palabras, la Casa Blanca quiere obtener un documento escrito de una o dos páginas para definir los principios que resuelvan todos los problemas y que sirvan como base para futuras negociaciones de un acuerdo global para finales de junio. No está claro si será posible obtener un documento de este tipo, porque los iraníes, debido a la presión política de elementos radicales en Teherán, temen que mostrar un documento escrito ahora los expondría a la crítica y dañarían su capacidad de maniobra en la continuación de las negociaciones.

¿Qué es lo que quieren obtener los estadounidenses de este acuerdo?

El objetivo de Estados Unidos es limitar al máximo la capacidad de Irán para “saltar hacia adelante” para conseguir armas nucleares. Es decir, mantener alejado a Irán de una situación en donde tenga suficiente uranio enriquecido que le permita producir una bomba nuclear. De acuerdo con estimaciones de Estados Unidos, la combinación de la cantidad de uranio enriquecido en manos de Irán más la infraestructura para el enriquecimiento que tiene actualmente en su poder, Irán podría, dentro de dos a tres meses, llegar a la producción de armas nucleares. La evaluación israelí habla de cuatro a seis semanas. Los estadounidenses afirman que los próximos acuerdos se debería alejar a Irán a un año por lo menos, manteniéndolo en ésta situación por un plazo de entre 10 a 15 años e imponiendo una supervisión internacional sin precedentes que realmente hiciera que su programa nuclear sea completamente transparente para Occidente.

¿Cuáles son las cuestiones en las que las negociaciones se centrarán?

La infraestructura para el enriquecimiento de uranio que Irán podrá poseer y operar: El estado iraní posee actualmente cerca de 19.000 centrifugadoras, una maquinaria industrial que gira a alta velocidad para el enriquecimiento de uranio a partir del cual se pueden producir armas. Irán opera varias instalaciones de apenas 10.000 centrifugadoras solamente. Al comienzo de las negociaciones los EE.UU. y las potencias mundiales exigieron que Irán mantuviera sólo unos pocos cientos de centrifugadoras, pero luego fueron flexibles y aumentaron a 1.500, y luego a 4.500. Al final, el acuerdo marco podría acordar que Irán aceptara reducir el número de centrifugadoras a su disposición en un 40% y continuara operando sólo 6.000 centrifugadoras en donde se enriquecería uranio a un bajo nivel de 3,5 a 5%, que puede ser utilizado sólo para fines civiles y no es posible producir con eso armas nucleares.

El Uranio enriquecido en manos de Irán.

Irán posee una cantidad de alrededor de ocho toneladas de uranio enriquecido a un nivel de 3,5 a 5%. Si esa cantidad fuese enriquecida a un alto nivel de 90%, eso puede ser suficiente para cinco o seis bombas atómicas. Según el acuerdo, Irán trasladará a Rusia la mayor parte de su uranio enriquecido, a cambio de barras de combustible nuclear para el reactor de Bushehr. Irán retendría una cantidad simbólica de 350 a 500 kg de a un nivel bajo con el cual no se podría producir armas nucleares.

Duración del acuerdo.

Uno de los problemas principales de las conversaciones es el tiempo de duración del acuerdo y si después de unos años de restricciones internacionales el programa nuclear iraní ya no será controlado y su estatus se normalizará. Irán, inicialmente, exigió que el acuerdo durara entre cinco a siete años, pero ahora se habla de un acuerdo de 10 años. Los estadounidenses quieren que el acuerdo sea válido durante 10 a 15 años, Francia requiere un tiempo de 15 a 20 años. Israel, sin embargo, requiere que el tiempo sea más largo, por lo menos 20 años. Este tema es un tema de disputa entre Irán y las potencias mundiales.

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Régimen de control internacional.

Los grandes poderes requieren que durante la vigencia del acuerdo, Irán esté bajo un régimen de regulación muy estricto, en cuyo marco los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) podrían tener acceso a cualquier sitio sospechoso en Irán e incluso llevarían a cabo, sin previo aviso, revisiones en cualquier sitio. También, las potencias exigen que se instalen cámaras en todas las instalaciones y se transmita en directo por vídeo lo que sucede en vivo en las instalaciones nucleares. Además, Irán deberá firmar el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares que define una serie de restricciones adicionales sobre el programa nuclear de Irán que seguirían en vigor después de que el acuerdo (con las potencias) expire. Los iraníes han aceptado la mayoría de estos requisitos y el debate ahora se centra en el tema de las visitas sorpresa.

Levantamiento de las sanciones.

Esta cuestión es especialmente importante para los iraníes, ya que supone una pesada carga para la economía del país. El Presidente Rohani y el canciller Zarif prometieron a los votantes que las negociaciones con los EE.UU. iban a eliminar las sanciones por lo que se reactivaría la economía. Por lo tanto, los iraníes están exigiendo que inmediatamente después de la firma del acuerdo sean removidas todas las sanciones internacionales, como la prohibición para la compra de petróleo iraní o la prohibición para la comercialización con los bancos iraníes. También los iraníes exigen cancelar todas las resoluciones del Consejo de Seguridad que imponían sanciones severas contra el régimen durante la última década. Las potencias han rechazado las demandas iraníes sosteniendo que el levantamiento de las sanciones sería de forma gradual, y se llevaría a cabo de acuerdo con el progreso de Irán en la implementación de sus compromisos en el marco del acuerdo. Este punto es, quizás, el más diputado en las conversaciones actuales.

Reactor de agua pesada de Arak

Un subproducto del reactor que todavía no ha empezado a funcionar y en donde se producirá plutonio. Su producto podría utilizarse para producir armas nucleares si se somete a un proceso de conversión, aunque Irán, según se sabe, no tiene el equipo adecuado para hacer esto. Irán ha acordado rediseñar el reactor para producir una menor cantidad de plutonio, lo que minimizaría la capacidad de romper hacia lo nuclear militar.

La instalación de enriquecimiento de uranio de Fordú.

Irán ha puesto en marcha, hace varios años, una instalación secreta de enriquecimiento de uranio en la montaña de Fordú, cerca de la ciudad santa chií de Qom. Se trata de una central fortificada y que puede resistir los ataques de las bombas en manos de Israel y los Estados Unidos. La instalación fue revelada por los EE.UU. en el 2009 en colaboración con Israel y otros países. Como parte de las negociaciones, Irán acordó cambiar la denominación de la instalación, de ser una instalación de enriquecimiento de uranio a otra en donde se realicen actividades de investigación y desarrollo únicamente, bajo supervisión internacional.

Investigación y desarrollo nuclear de Irán.

Una de las cuestiones que aún está en disputa entre las partes, después de la inundación de información ofrecida desde Israel y Francia – sobre si Irán puede seguir desarrollando centrifugadoras avanzadas durante la aplicación del acuerdo. Israel y Francia sostuvieron que si a Irán se le permite hacerlo, alcanzará un nivel militar inmediatamente después de que el acuerdo expire, poseyendo centrifugadoras más avanzadas, y pudiendo “seguir hacia adelante” en la consecución de armas nucleares en un plazo de tres a cuatro meses. Actualmente Irán se niega a limitar la investigación y el desarrollo que demandan las potencias, y exige se le aumente el número de centrifugadoras que puede seguir usando a cambio de ese renuncia.

Posibles aspectos militares del programa nuclear de Irán.

Según el OIEA, Irán ha realizado hasta 2003 una serie de experimentos sospechosos destinados a producir armas nucleares. Irán ha llevado a cabo estos experimentos en algunas instalaciones militares secretas siendo que a los inspectores no se les permitió entrar a ellas. Francia e Israel exigen que la exposición iraní sobre todas estas actividades sospechosas sea una condición para cualquier acuerdo. Los iraníes, por su parte, niegan esto y dicen que jamás han realizado experimentos nucleares militares. Los EE.UU. no se centran en este tema y creen que el acuerdo debe impedir que Irán posea futuras capacidades en lugar de hacer frente a juicios sobre temas pasados.

¿Por qué el gobierno israelí se opone a las negociaciones y afirma que este es un “mal acuerdo”?

El primer ministro Benjamín Netanyahu ha tratado la cuestión iraní desde el primer día y advirtió sobre la posibilidad de que el régimen de Teherán obtenga armas nucleares. Netanyahu cree que el acuerdo con Irán debe exigir desmantelar la gran mayoría de las infraestructuras de enriquecimiento de uranio de aquel país, evitando que se convierta en un Estado “umbral nuclear” – que es el mantenimiento de las capacidades que le permitan avanzar hacia las armas nucleares en un breve periodo de tiempo-. Netanyahu cree que el actual acuerdo no impedirá que Irán se convierta en un estado umbral nuclear lo que provocaría una carrera de armas nucleares en el Oriente Medio y que empujaría a Turquía, Egipto y Arabia Saudita a desarrollar sus propios programas nucleares.
Además, Netanyahu sostiene que el acuerdo nuclear con Irán agravará la actividad subversiva iraní en todo el Oriente Medio, aumentará la influencia de Irán en países con población chiíta y fortalecerá a las organizaciones terroristas como Hezbollah y Hamás. En los últimos años, Netanyahu trató de persuadir a otros países para amenazar con un ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán y amenazó incluso con que Israel atacará a Irán. Netanyahu no cumplió sus amenazas debido a la fuerte oposición de todos los jefes de las autoridades de defensa de Israel. Además, Netanyahu trató de convencer a los países del mundo, en particular el Congreso de Estados Unidos (habló frente a ellos hace un mes) para imponer nuevas sanciones a Irán ya que según él, solamente así Irán renunciará a sus capacidades nucleares. Por encima de todo, Netanyahu cree que un acuerdo entre las potencias nucleares e Irán dará legitimidad internacional al régimen iraní siendo que Irán se convertirá en la primera potencia en el Medio Oriente… a expensas de Israel.

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2 respuestas a PROGRAMA NUCLEAR IRANI: ¿ DE QUE ESTAMOS HABLANDO?

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